San Blas, el Santo patrono de la República. Según la tradición, la aparición en la batalla de 1539 lo hizo legendario. Cada 3 de febrero, su día se celebra con fervor, mostrando la rica tradición y fe del pueblo paraguayo.
Según la tradición, Blas de Sebaste era conocido por su don de curación milagrosa, que aplicaba tanto a personas como a animales. Salvó la vida de un niño que se ahogaba al clavársele en la garganta una espina de pescado.
San Blas, venerado tradicionalmente como “abogado contra los males de garganta” porque uno de los milagros que se le atribuyen es la curación de un niño al que se le clavó una espina de pescado en la garganta. Son muchos los pueblos que celebran este día, en Cordillera los distritos de Eusebio Ayala y Valenzuela.
San Blas fue un obispo y médico de origen armenio, conocido por obrar diferentes milagros en su época. Tras ser nombrado obispo, convirtió la cueva en la que vivía en el monte Argeus, en su sede episcopal, donde curaba a personas y animales de enfermedades.
Fuente: Redes católicos.